BEIJING. — La tensión diplomática entre las dos mayores potencias económicas del mundo ha escalado este fin de semana. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió hoy un comunicado contundente rechazando las recientes amenazas de la administración del presidente Donald Trump, quien advirtió con imponer aranceles del 100% a los países que faciliten el suministro de petróleo a Cuba.
El portavoz de la cancillería china calificó la medida estadounidense como un acto de «intimidación unilateral» y «coerción económica» que viola las normas básicas del comercio internacional. «China mantiene relaciones comerciales normales con todos los países del mundo, incluida Cuba, y estas cooperaciones son legítimas, legales y no deben ser obstaculizadas por terceros», declaró el funcionario en rueda de prensa.
La advertencia de la Casa Blanca busca intensificar la presión sobre el gobierno de La Habana, pero Beijing ha dejado claro que protegerá los intereses de sus empresas estatales y privadas. Analistas internacionales temen que este cruce de declaraciones pueda derivar en una nueva guerra comercial, afectando la estabilidad de los mercados globales que apenas comienzan a estabilizarse tras la volatilidad de principios de año.
Por su parte, el gobierno cubano ha denunciado la maniobra como un intento de «asfixia energética», mientras busca apoyo en sus aliados estratégicos del bloque asiático para garantizar el suministro de combustible en la isla.
China advierte a EE. UU. que no tolerará «coerción económica» por suministro de petróleo a Cuba
