Una falla técnica en una subestación clave en San Pedro de Macorís provocó el colapso del sistema eléctrico el martes, generando un debate sobre el estado de la infraestructura nacional.
SANTO DOMINGO. – El país continúa evaluando las secuelas del apagón general que afectó a toda la República Dominicana este martes, 11 de noviembre. Mientras el Gobierno y las autoridades energéticas celebran la «rápida recuperación» del servicio, los sectores de la oposición exigen una investigación profunda sobre las causas técnicas, sugiriendo que el evento pudo deberse a negligencia.
El incidente, que sumió al país en la oscuridad durante aproximadamente 12 horas, se originó por una falla técnica significativa. El Ministerio de Energía y Minas informó que la causa directa fue el colapso de una barra de 138 kV (kilovoltios) en la subestación San Pedro I, ubicada en San Pedro de Macorís.
Este fallo inicial generó un efecto dominó, provocando una falla en cascada que desconectó a todas las plantas de generación del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y resultó en un blackout total.
La Respuesta Oficial
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, ha defendido la gestión de la crisis. En declaraciones públicas, Santos resaltó la «resiliencia» y «madurez» del sistema para manejar la contingencia. Según las autoridades, para las 2:20 de la madrugada del miércoles, tan solo 12 horas después del inicio del apagón, ya se había restablecido el 96% de la demanda eléctrica a nivel nacional.
El Gobierno ha anunciado el inicio de una investigación a través del Comité de Fallas del sistema para determinar con precisión el origen del evento y tomar las medidas correctivas necesarias para evitar su repetición.
La Postura de la Oposición
Por otro lado, diversos sectores de la oposición han reaccionado con escepticismo ante la versión oficial. El partido Fuerza del Pueblo (FP) ha solicitado una investigación «transparente» y ha ido más allá de la «falla técnica», alegando que el incidente se debió a un «error humano» durante la operación manual de equipos en la misma subestación de San Pedro.
La oposición argumenta que el colapso total del sistema evidencia una «evidente falta de previsión y gestión» y un «grave deterioro» de la infraestructura. Cuestionan, además, por qué los sistemas de protección de la subestación no lograron aislar la falla, permitiendo que esta se propagara por toda la red nacional.
Mientras el servicio eléctrico vuelve a la normalidad, el debate se centra ahora en la necesidad de esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico en el futuro.
