El desarrollo vial del norte del país da un giro clave. El Gobierno dominicano, a través del Fideicomiso RD Vial, adjudicó formalmente el diseño y la construcción de la Autopista del Ámbar al Consorcio Autopista del Ámbar, S.R.L., tras un proceso de licitación que arrancó en noviembre de 2025.
La oferta ganadora ascendió a RD$28,800 millones, logrando la calificación más alta tanto en el renglón técnico como en el económico.
El proyecto, coliderado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), promete ser un motor de competitividad y conectar la Circunvalación Norte de Santiago con la carretera Puerto Plata–Sosúa en un trayecto de aproximadamente 35 kilómetros.
Transparencia bajo la lupa
La adjudicación llega tras ocho meses de evaluaciones y consultas en las que compitieron tres grandes consorcios compuestos por diez firmas nacionales e internacionales. Para blindar la transparencia del proceso, las autoridades contaron con el acompañamiento de una Comisión de Veeduría Ciudadana —integrada por Franklin Báez Brugal, José Radhamés García González y Pedro Silverio— además de peritos legales y financieros.
El impacto de la obra en cifras y sectores
La nueva autopista promete reducir a solo 30 minutos el viaje entre el Cibao y la Costa Atlántica, impactando directamente en cinco ejes económicos:
- Turismo: Conexión exprés y más segura hacia Sosúa y Puerto Plata para los viajeros que llegan desde el aeropuerto de Santiago.
- Comercio y Logística: Salida marítima más rápida para las mercancías del Cibao, reduciendo costos de transporte.
- Zonas Francas e Industria: Mayor facilidades de exportación al conectar los centros industriales de Santiago con los puertos norteños.
- Agricultura: Traslado eficiente que disminuirá las pérdidas de productos perecederos hacia los centros de acopio.
- Empleo: Dinamización de la economía local mediante la creación de puestos de trabajo en construcción, tecnología y supervisión vial.
